INTENTOS DE HABITAR UN TRAYECTO


La Autopista del Sol, es una ruta, lugar de estudio y superficie sobre la cual comencé a investigar la forma en la que mi mirada se desplaza por estas vías. Como carretera, ésta se proyecta entre mi lugar de residencia y el centro de la ciudad de Santiago, núcleo administrativo, comercial, financiero y cultural de toda la Región Metropolitana. Peñaflor es de las denominadas “ciudades satélite,” una pequeña área en la periferia caracterizada por sus crecientes zonas habitaciones; en donde, numerosos cuerpos se desgastan a diario intentando conectarse con el núcleo, intentando confluir. Entre terminales y paraderos, buses interurbanos están atochados de estos pasajeros que, somnolientos, esperan llegar desde sus casas a sus trabajos y viceversa, en el menor tiempo posible. Sin embargo, las casetas de los peajes colapsan y estas vías que pretendían ser de alta velocidad, se detienen.

Y observo desde la ventana de ese asfixiante bus, que el paisaje que antes se actualizaba a cada segundo comienza a volverse incómodo; incómodo por su definición como imagen, incómodo por su indefinición como paisaje. Se articulan en primer plano eriales, zonas vacías y otras destinadas a la agricultura, espacios pensados para futuras construcciones, bordes, periferia, animitas; en el zanjón de la aguada, construcciones temporales bordeando la canalización. Se dibujan también cuerpos antes invisibilizados. Los observo; y en mi intento por definir, por posicionarme allí, surge una investigación material, un intento por reclamar esta experiencia en la autopista como paisaje.











TROPICO DE CAPRICORNIO/ 1979 – 2014























MEDIODIA – 2015

















INTERVALO – 2016


















PANORAMA DE SANTIAGO – 2017











CRUZAR UN PUENTE – 2017







AUTOPISTA DEL SOL – 2019



























PASO SOBRE NIVEL – 2018